--------------------- Eclipse lunar.Foto ONDA. --------------------------" Y me quedé dormido y vi en mi sueño
que un angel descendió de los países
en que todo es rosado y halagüeño"
Adriano del Valle- Sueño Final- fragmento
Cuando se van los seres queridos, cuando inician lo que se ha llamado "el viaje eterno", son pocas las palabras que nos pueden consolar. Esto fue lo que me ocurrió a mí cuando perdí, primero a mi querida madre y pocos meses después a mi querido Padre (1). Sólo la compañía de los que quedan mitiga nuestro dolor, nuestro tremendo dolor. Como El mismo dejó escrito se apodera de nosotros el "tedium vitae" y vamos perdiendo, poco a poco, a medida de que se van, las ganas de vivir.
Recuerdo que la primera vez, después del entierro, que visité la tumba de mi Madre en la Sacramental de San Justo, tuve la sensación de que "Ella ya no estaba allí". Os juro que fue una sensación mitad física mitad psiquica, que seguramente, técnicamente tendrá un nombre. Ello me llevó a reflexionar si realmente el alma de mi madre se encontraría en "otro lugar" llamado tradicionalmente "cielo" o todo se habría acabado después de su partida.
Partida, viaje eterno... utilizo esos términos confiando en que sea posible esa transmutación.
Años después, ya huérfano, un día sin saber ni como ni porqué, comencé a escribir unas "cartas con remite pero sin destino" dirigidas a Ellos allá donde estuvieran. Muchas veces eran simples desahogos, cuando estaba acorralado por alguna situación. La pantalla se empañaba con mis lágrimas llenas de cariño o de amor y de impotencia, pero conseguía acabarlas y al final me sentía mejor. No me preguntéis por qué, pero era así; de nuevo otra sensación ¿psicosomática?. Esas cartas aún no he tenido el valor de compartirlas, porque quizá sea lo más íntimo que haya escrito.
En otras ocasiones les pedía algo, una solución casi concreta para el desenlace de alguna situación, que finalmente fue feliz.
Hace muy pocos días, ví una entrevista a Rosario Flores que sufrió una profunda depresión por la muerte (esperada) de su madre pero sobre todo, quince días después, por la repentina y trágica muerte de su hermano. A los pocos meses consiguió tocar la guitarra y componer canciones; lo que jamás había hecho antes. Y esto pasó "gracias a su ayuda". Os dejo ahora con la primera canción que compuso y que fue un gran exito.
Es como una comunicación entre almas. Como si pese a que "se hayan ido", pudiéramos seguir "amándolos" en el sentido más pleno de la palabra. Si el amor se acrecienta según vamos conociendo a los seres amados, podríamos seguir amando (incluso comenzar a hacerlo), cuando no se encuentran entre nosotros. Si el cuerpo se transmuta en alma, yo diría que pasa a ser todo alma, y si nosotros antes de "partir" somos también un poco de alma, se produce el milagro del "amor entre las almas".
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(1) La princesa rubia que encontró su príncipe moreno.

