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viernes, 1 de agosto de 2008

SUR




Me voy al Sur. A Sanlúcar de Barrameda. Para mí el Sur es algo más que un punto cardinal. Es una manera de sentir, una manera de vivir, una manera de emocionarse y sobre todo una manera de relacionarse. Se ha hablado en ocasiones de Andalucía la Baja, para referirse a ese triángulo mágico de las provincias andaluces de Sevilla, Cádiz y Huelva o Sevilla, Huelva y Cádiz y su proximidad al Atlántico. Porque Sevilla tiene el Guadalquivir, con sus marismas a muy pocos kilómetros.

Dejemos la palabra a mi querido abuelo Adriano del Valle:

“ Riberas de juncos, cañaverales, chumberas y espigones. Esteros, caños, lucios, islas mínimas por entre las que el Guadalquivir comienza a desaguar los atanores de sus huertas, desalando, con las mareas bajas, las acequias de los naranjales de tierra adentro.

Pero ya vuelve otra vez el rio a desandar sus pasos sobre las huellas que se dejó olvidadas entre el légamo de las orillas. Ya vuelve otra vez a uncir el contrapelo de su corriente al yugo de los puentes romanos, trayendo al paladar de los peces de agua dulce un vivo regusto del mar salobre.

Y en la frontera del cangrejo y la naranja, en la divisoria de la medusa y la adelfa, el pez fluvial se cruza con aquél otro, extranjero en sus aguas, que perdió el rumbo a la altura de los bajos de Salmedina con seguro riesgo de encallar en las redes de los camaroneros de San Juan de Aznalfarache.

……..

Y es aquí en la vastedad de las marismas del Gualdalquivir, donde Villalón asimiló para su arte los elementos poéticos de la fauna y una flora euroafricanas "(1)

Todo esto y mucho más podemos ver, sentir y oler en este Sur maravilloso occidental español. Donde las estrellas sean quizá más relucientes y en ocasiones parece que nos dicen algo. Yo he llorado bajo unas palmeras con una copa de manzanilla en la mano brindando con un amigo, e imaginando que nuestros padres podrían habitar alguna de esas estrellas.

Andalucía es el día, el sol, la arena y la sal. Pero también la luna….

Oigamos ahora a Ramón Gómez de la Serna

“ Un día por fin apareció a mi vista Adriano del Valle, grandullón, estentóreo de risa. Tal y como me lo había imaginado.Queria enseñarme la luna de Sevilla, la luna de Huelva, la luna de Cádiz.

Y en cada luna – me dijo – notará que la “manzanilla” sabe de distinta manera”. (2)

Sanlúcar es la tierra de la manzanilla. Sólo en sus ya centenarias bodegas se puede criar este delicioso vino, que ha de beberse siempre que se pueda en cristal y con una buena compañía y si nos podemos dar el lujo con un inocente langostino del lugar.

Volveré a ese Sur Maternal para mí y desde la orilla del Guadalquivir antes de hacerse playa, mirando a la orilla onubense, me acordaré de nuevo de Ella la princesa rubia que encontró a su príncipe moreno, y volveré a sentir en mi rostro una brisa mitad marina, mitad fluvial que me acerque un poco más a su Eternidad.



(1) Adriano del Valle. Postrimerías de Fernando Villalón.Heroe del Arpa y la Garrocha. en Adriano del Valle. 1895- 1o957.Antología.
(2) Ramón Gómez de la Serna. Nuevos Retratos Contemporaneos.1945.