jueves, 3 de septiembre de 2009

"SUEÑA CON ESE BELLÍSIMO RIO"

Uno de los pequeños tesoros que poseo, son algunas de las postales que mi abuelo remitía a mi madre cuando era pequeña. Sin embargo la razón de ello es triste porque el destino no era su propia casa sino la casa de unos tíos de la pequeña Lolita, que habían sufrido la desgracia de perder al único hijo que tenían. Mi madre desde muy pequeña y sin apenas entender nada marchó a vivir con ellos, para mitigar en parte, su tremendo dolor.Cuál sería el encanto de mi madre que vivió durante muchos años con su tía Antonia y su tío Salustiano en Sevilla mientras el resto de los hermanos residian en Huelva con sus padres.
Y por eso cuando Adriano viajaba además de escribir a su hogar no olvidaba hacerlo a su pequeña Lolita.
El veintitrés de Agosto del año 1933 le remite, desde Florencia esta preciosa postal con aquéllas cuatro palabras...
Cinco palabras para, seguramente, arrancar sus lágrimas al recordar la dulzura de su hija y sufrir su ausencia incluso al regresar a España. Para desear que su pequeña hija de ocho años se uniera a él en ese preciso instante. Y para provocar la sonrisa de aquella niña rubia con ojos azules al recibir noticias de su amado Padre. !Cuánto daría por ver las dos escenas!.
Con qué pocas palabras se puede decir tanto.
Mi madre nunca llegó a ver ese maravilloso río a su paso por esa "parcela del Paraíso" que para Adriano fue Florencia. Pero seguramente lo soñó.
Fidelidad a Italia es una de las partes de su libro Arpa Fiel (1) y otro de los sonetos de que está compuesta es éste:
AL RIO ARNO
Una orilla en su luz, otra en su luto,
el Arno parte en dos con pie sereno,
si de impaciencia por las algas lleno,
ante el adiós del sauce, irresoluto.
Florido cuanto en nácares enjuto,
si galgo de cristal, liebre del heno,
pelícano que esconde en verde seno
lo que al Tirreno entrega por tributo.
Así, en cristal, el Arno se decanta
despegando del aire las palomas,
las noches despegando de los días.
Y en raíces de mármoles su planta,
pisando va la piel de los aromas,
pisándole su lenta astronomía.
Soñar es una manera de vivir, en ocasiones necesaria, que nos permite viajar por vez primera o recordar si ya lo hemos hecho cualquier lugar por lejano que esté. Como Florencia y Sevilla estaban aquél 23 de agosto de 1933. Que sea nuestro lugar de encuentro, sin la atadura de las distancias ni tampoco del tiempo.
A ello os invito.

------------------------------------------------------------------------------------------------- (1) ARPA FIEL.- Primera edición de la Colección Santo y Seña. Madrid 1941. Segunda a quinta edición. Afrodisio Aguado. Madrid 1942.

jueves, 30 de julio de 2009

EL NOMBRE DEL SUR



El que le queráis poner vosotros. Yo ya tengo la mirada puesta allí. Pero ¿no es el Sur ya un nombre? Es según la oficialidad de la R.A.E un punto cardinal diamentralmente opuesto al Norte;un lugar de la Tierra que cae del lado del polo antártico y finalmente un viento.
Pero ni este sugerente anuncio, de un vino que averiguaréis si ampliáis la imagen, ni mi mirada se refieren a ese aséptico concepto.
Hace aproximadamente un año que os anunciaba con este mismo destino mis vacaciones que van inseparablemente unidas espero que por muchos años a las vacaciones de los míos, de mi mujer y de mis hijos.
SUR, puede significar y significa tantas cosas como queramos imaginarnos. Cada uno de nosotros podrá asociar esa palabra mágica a un lugar, pero también a un clima, a un paisaje, a un mar, a una manera de pensar y de vivir, como os decía yo en el post que así llamé.
El publicista tiene muy claro ese nombre que coincide con el de la bodega manantial del vino anunciado.Yo no tanto porque prefiero no concretar sino divagar siguiendo la estela de José María Izquierdo, del que Joaquín Romero Murube dijo refiriéndose a su muerte que "el tiempo convertirá su humildad en gloria y su modestia en inmortalidad".
Oigámosle:
"A orillas del mar donde muere el río de nuestra vida, halló el visionario un puerto de bonanza y un viejo castillo que fué para su espíritu santo retiro, torre de marfil, interior morada.
Próxima la desembocadura del Guadalquivir-donde la corriente se torna oleaje-se halla situado entre pinares y navazos un pueblo con título y honores de ciudad. Ciudad - famosa por el oro de sus vinos y convertida por la moda en estación estival-que se ha ido desenvolviendo, desde la humilde barriada de pescadores hasta la fatídica barra, en torno de la plácida playa donde el mar se remansa para recibir el gran río de Andalucía"
....
"Era allí-por donde el austro sopla-hacia donde se dirigía el visionario todas las tardes, cuando vagaba lenta, pausadamente, por la orilla del mar. Y allí fue donde una noche tuvo la visión de lo que aparecía y de lo que era y de lo que debía ser la vida.
Cuando el hombre enmudece ante lo infinito, cuando la lengua calla y el mundanal ruído se apaga, la idea cobra plasticidad, relieve en el pensamiento, el alma más libre vuela y más alta se remonta la ilusión". (1)
No se puede introducir mejor al lector en esa sensación de tranquilidad en que se vió inmerso aquel sevillano para reflexionar sobre el sentido de la vida.
Aquella tranquilidad en ciertos lugares y a ciertas horas todavía, pese al paso de los años ,se puede seguir experimentando, pese al, inevitable y en ocasiones dañino, paso del tiempo. Aquella ciudad, antaño estación estival de moda, junto con, por aquél entonces, San Sebastián, es hoy un lugar bullicioso y alegre, pero donde esa manifestación diabólica llamada urbanismo ha dejado su zarpa salvaje.
Es posible todavía huir de lo común y encontrar lugares que sirven conservando esa inmortalidad frente al Coto de Doñana.
Y en cuanto a lugar más o menos concreto yo identifico el SUR con ese espacio evocado y deseado, y al que acudo por estas fechas desde hace más de veinte años. Y donde disfruto de unas imborrables puestas de sol fuente de inspiración para Adriano del Valle con su poema precisamente titulado Puesta de Sol en Sanlúcar :
"...El sol se oculta a lo lejos
y finge, sobre las aguas,
multiplicar sus reflejos
de unas vulcáncias fraguas.
La llama del sol se apaga;
vuela una lejana vela;
toma el paisaje una vaga
coloración de acuarela.
Brota la luz vespertina
del lucero de la tarde...
! Tal la divina marina,
cuando el crepúsculo arde! (2)
Y termino con este fragmento final de la inigualable evocación de su tierra que desde Madrid hizo Rafael Cansinos Assens por esa misma época llamada sencillamente así
SUR
" Aunque no os acerquéis al Sur, podéis sentir su hálito inflamado, que derrite todos los sellos; en la efusión magnífica del verano que abre todas las envolturas y deshiela las nieves de los velos; en el soplo ardiente de ese viento que besa con pasión las mejillas desnudas y arroja puñados de arena al interior de los umbrales, podéis sentir la pródiga caricia del Sur; en la avidez súbita con que vuestra alma se inclina hacia la dádiva, en la amplitud inesperada que logran vuestros sueños, en la congoja con que os sobresalta una imaginaria pobreza, en el anhelo de desangrar desmesuradamente vuestras vísceras colmadas de humores, triunfa el alma generosa del Sur.
El Sur es la efusión, la llama viva, el cielo que lanza sin cesar estrellas errantes a todos los puntos del horizonte, la plenitud extravesada del último mes del verano, la mano enteramente abierta, el velo enteramente rasgado: el Sur es el corazón ilimitado de sus hijos, tristes de no ser infinitos. El Sur es la eterna seducción generosa que incita al Norte a ser florido y pródigo. Para defenderme de la aridez, yo exprimo la esponja empapada en dulzuras de mi corazón del Sur".
No se me ocurre deciros otra cosa que me gustaría encontrarme con todos vosotros en aquellos momentos de vuestras vidas en que sintáis la caricia de la felicidad.
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(1) "...Por la parábola de la vida". José María Izquierdo.1915. 2ª Reedición Ateneo de Sevilla,2007.
(2) Publicado en Grecia.- II. número 10. 1 de marzo de 1919.
(3) Publicada en Grecia,. II. número 22. 20 de julio de 1919.

jueves, 9 de julio de 2009

EL ULTIMO RETRATO DE ADRIANO


" ¡Qué grande este Adriano del Valle, cerca de nosotros, protegiendo nuestro irresoluto vivir, a fuerza de irradiación optimista de su sagrada calva, con tantos abrazos vegetales, pimpante en sus uniformes! Le brota, cordial, un soneto del costado, un romance le fluye por el pecho, tiene la cabeza toda trascendida de canciones andaluzas y epigramas japoneses".

Damaso Alonso (1)





Las promesas que hacemos a los niños son sagradas y hay que cumplirlas, aunque a veces se nos olvide. Es tanta su fe en los mayores y su confianza en nosotros, sobre todo si somos sus padres, que cualquier promesa o regalo prometido e incumplido, para nosotros insignificante, para ellos puede ser una pequeña decepción.


Por eso traigo yo aquí este dibujo que me trajo una mañana mi hijo. Seguramente un sábado por la mañana, que es el día de la semana, que más emocionan a los niños, porque todavía queda el domingo, antes de comenzar de nuevo las clases. El domingo ya es otra cosa; está demasiado cerca el temido lunes. Pero volvamos al dibujo.


- Toma Papá para que lo pongas en tu ordenador. Es el abuelo Adriano.


Se refería al mío y él lo sabe pero le resulta más complicado decir bisabuelo que abuelo o quizá es por que le sienta más cercano y piense que si fue mi abuelo, también puede ser el suyo.Sabía que de vez en cuando publico yo alguna cosa con alguna ilustración y entonces lo tomé con el compromiso de hacerlo. Me llamó la atención su esponteneidad de querer hacer un dibujo de mi abuelo sin haberle conocido. Habiéndo visto sólo alguna fotografía de él.


Lo olvidé en algún rincón y hace pocos días lo encontré; porque los objetos, cuando quieren, parece que nos dan un aviso de su existencia e inesperadamente volvió a caer en mis manos. Y se lo volví a enseñar renovando mi promesa y aclarándome ahora él que era para mi web, para mi blog (qué pronto aprenden).


Es el último retrato de Adriando del Valle visto por su decimocuarto bisnieto, si la memoria no me falla.


Tuvo Adriano del Valle muchos y muy buenos, algunos magníficos retratos. Cuadros, dibujos, acuarelas, incluso un autoretrato en collage, que él mismo hizo.


Algunos de muy grandes y cotizados pintores. José Caballero, Daniel Vazquez Díaz, Pere Pruna, Rafael Canogar, Francisco Mateos, Enrique Navarro, Moreno Díaz, Manuel Ortega vienen ahora a mi mente para los que posó el retratado.


Y otros que recordaron su semblaza ya fallecido: Julián Grau Santos, José Lamiel, Alvaro Delgado...


Pero este pequeño dibujo tiene para mi el valor de la ingenuidad, de la sencillez, del cariño y del amor quizá inconsciente, al bisabuelo desconocido. En mi mano está cada día acercárselo más, para que lea sus poesías, se emocione con él y ... llore con él. Mi hijo ni siquiera ha podido conocer a su abuela Lola pero ha querido dejar este pequeño pedazo de papel, fruto de su sangre.


El recuerdo de nuestros antepasados como eslabones de unión de la familia. En este caso sin ni siquiera haberle conocido. Una pequeña gran lección de la mano de los más pequeños, que en ocasiones se convierten en nuestros maestros aún ellos sin saberlo.


Gracias hijo por estos trazos, parte de tus sentimientos para el Arte, para tu antepasado, que empiezas ya a conocer.


Viniste al mundo con no pocas dificultades, compartiendo tu primera vida dentro del seno materno con tus dos hermanas. Todo lo teníais que dosificar entre los tres con la ayuda de eso tan desconocido que es la naturaleza o la divinidad.


Y justo cuando te tocaba salir el segundo de los tres y como buen caballero pensaste...


Las niñas primero.


Por eso esto también es un pequeño homenaje para tí.


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(1) La poesía de Adriano del Valle. Santo y seña 3 (5,XI,1941); Caracola 72-73; Prologo de Arpa Fiel 2ª y sucesivas ediciones 1942 y de Obra Poética, 1977.
Fueron traídas aquellas palabras de Dámaso Alonso post scriptum gracias a los comentarios de Gemma, Cristina y Vero.

jueves, 25 de junio de 2009

VICENTE FERRER.- VOCACION AMOR Y ....DOLOR

------------------------------------ Foto: Alfredo Merino. El Mundo.es
"Dios está allí, otros estamos aquí y los pobres están en medio" (1)


Quizá no hayamos reparado mucho en la noticia del fallecimiento de este gran hombre. Las noticias hablan de humanista, cooperante, altruista...se me antojan insuficientes para valorar todo lo que ha significado Vicente Ferrer que tuvo inicialmente una vocación religiosa.

Dice Marañón en su ensayo Vocación y Etica (2), que la vocación es la voz interior, que nos llama hacia la profesión y el ejercicio de una determinada actividad, es algo muy parecido al amor, una pasión de amor, como nos recuerda que dijera Pierre Termier. Y eso es así por la exclusividad del objeto amado y el desinterés absoluto en servirlo, lo que distinguiría el amor del "querer" que denota un grado de posesión y de pasión interesada. El amor quiere servir al objeto amado y no quererlo para sí, para poseerle. Y pone como el más alto ejemplo el amor a Dios al que se ama pero no se quiere.

Continuamos leyendo este pequeño gran ensayo pensado para explicar la vocación médica, pero que es mucho más; leemos que entre todas las vocaciones resalta la vocación religiosa y que cuando decimos que un hombre o mujer "tiene vocación" sin más, se entiende que aspira a tener una vida religiosa. Pone como ejemplos de imperioso llamamiento la vocación del artista, la del hombre de ciencia y la del maestro, pero se alejan de la vocación religiosa pura porque ésta no aspira a ningún premio humano no ya material sino a los de más elevada categoría o la la gloria en palabras del médico madrileño.

Sin embargo continúa explicando que la diferencia esencial entre estas vocaciones y la religiosa es otra: para descubrir, escribir o para enseñar hay que tener aptitud que es lo que además relaciona las altas y puras vocaciones con otras de menor categoría, las del oficio, que se basan en una aptitud manual. Pero en cambio en la vocación religiosa no se requiere aptitud especial, se necesita sólo amor pura exclusividad del objeto y puro sacrificio.

Si nos fijamos en la trayectoria de este gran hombre, del dios blanco, como ha sido llamado, imagino que Marañón no consideraría su caso como de vocación religiosa, sino como algo más. Soy incapaz de acertar. Teniendo en cuenta además que fue expulsado de la Compañía de Jesús y poco después con Anna en 1969 creó RDT (Rural Development Trust o Consorcio para el Desarrollo Rural), "el instrumento mágico con el que se puso en marcha la mayor transformación que se recuerda en un estado indio a manos de una organización no gubernamental… y en 1996 vio la luz la Fundación Vicente Ferrer (FVF)".

Las crónicas dicen que al entierro acudieron más de cien mil personas; su hijo Moncho pronunció estas bellas palabras "No sólo yo he perdido el padre, sino todos los que estáis aquí también. No sé si tengo que estar triste o feliz... Estoy triste por la pérdida de mi padre pero a la vez estoy feliz porque he visto lo que la gente le quería, después de 40 años de trabajo".

Es por esto por lo que su padre tiene y un lugar preferente en el altar de los hombre inmortales.

Su hija Yamuna, que no tuvo fuerzas para acudir al sepelio, según leo, se despidió con una carta pegada al cristal de la caja en la que reposó su padre hasta el entierro y que comenzaba así "A mi querido papá,Eres el más grande de los seres humanos que he conocido y el padre más maravilloso. Te quiero. Echo desesperadamente de menos tu presencia. Pero estás en mi corazón, en cada suspiro que tomo y en cada uno de los pensamientos que tengo.No sé cómo puedo empezar a describir el gran hombre que eres. Eres pura bondad. Simplicidad. Amor. Fuerza inagotable. Compasión. Acción. Amabilidad. Belleza. Alegría. La gracia de Dios. Y por último y no por ello menos importante, divertido. ¡Qué fantástico y único sentido del humor!..."

Es por eso por lo que José María Izquierdo dejó escrito aquello de que "el dolor diamantiza los recuerdos".

Parece que la foto que ilustra este sencillo homenaje a Vicente Ferrer nos invita a entrar a formar parte del umbral de la ayuda humanitaria de la que El, ha sido y es, el mejor ejemplo.

De momento podemos poner nuestro átomo de luz.

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(1) Dedicatoria de Vicente Ferrer improvisada en una firma de sus libros y traía en su discurso de investidura como doctor honoris causa por la Universidad Politecnica de Valencia el 6 de octubre de 2.006 y del que os dejo el enlace

(2) Vocación y Etica y Otros Ensayos. Colección Austral 661. Madrid 1946

Os dejo este interesante enlace como principal fuente de información.



lunes, 8 de junio de 2009

DON NORBERTO MENDOZA MAESTRO PRECURSOR






"¡Bienaventurado, no me cansaré de repetirlo, quien ha conocido maestro! Porque ése sabrá pensar según cultura e inteligencia. Habrá gozado, entre otras cosas, del espectáculo, tan ejemplar y fecundador, que es el de la ciencia que se hace, en lugar de la ciencia hecha, que los libros nos suelen dar. Quien aprende ciencia en el libro, corre peligro de volverse escientista, es decir, dogmático de lo sabido; quien, al contrario, recibe lección de maestro sabrá más fácilmente conservarse humanista, porque no se olvidará de la relación entre el producto científico y el hombre que arbitra y crea: y así él tendrá el culto del espíritu creador; no la esterilizante superstición del resultado".

Eugenio d'Ors.1914. Flos sophorum (1)


Como hace siete años no tenía blog, hoy me gustaría compartir con vosotros este escrito que publiqué en la revista Soy Pilarista. Es un recuerdo a un querido profesor al que yo considero Maestro. Creo que los tales en mi vida casi se podrían contar con los dedos de una mano. Y por mi dedicación profesional incluyo a mi querido Padre entre ellos.
Este es el texto que hoy completo con la foto en él mencionada y con el Adagio:

"En la misa celebrada el seis de abril para conmemorar los 20 años de la promoción de 1982, recibíamos la triste noticia del fallecimiento de don Norberto Mendoza Goitia acaecido el día 4 de abril, según reza la esquela publicada en ABC el mismo dia 6.

La alegría de volver a ver a mis antiguos compañeros, venía matizada por este otro acontecimiento que me ha movido a recodar a nuestro profesor que nos dio clase en 3º de E.G.B.

Era el curso 1972-1973 cuando tuvimos la fortuna de que este marianista fuera nuestro tutor y único profesor. Y digo fortuna porque no se me puede olvidar la singularidad de su enseñanza y su valentía al impartirla, ya que no seguimos ningún programa oficial. Para don Norberto las asignaturas convencionales eran lo de menos. El tenía una muy particular manera de formarnos. Intentó, de una manera revolucionaria para los cánones todavía vigentes, que su magisterio durara para un mismo grupo dos años en lugar de uno. Naturalmente que no pudo ser y aparentemente aquello trastocaba un poco los planes de nuestros padres. Al año siguiente, ya con un profesor convencional, tuvimos que partir casi de cero en lo que a conocimientos teóricos se refería. Pero en esa época y con tan pocos años creo que eso no importaba demasiado. Nosotros éramos tan críos que no teníamos ni siquiera muy claro qué es lo que teníamos que aprender.

Creo sin embargo que las vivencias de aquél curso nos sirvieron para afrontar mejor nuestras vidas. Digamos que aquélla enseñanza nos marcó, en mi caso desde luego, para bien.

No recuerdo las clases de Ciencias Naturales; pero lo que no se me olvida es que en clase teníamos muchas jaulas con animales. Teníamos al menos un conejo, un gato y varios hamster y ratones a los que cuidábamos diariamente. Instalamos un complicado sistema de cuerdas de lado a lado de la clase a media altura de la pared. En un lado poníamos la comida y en el otro a uno de estos animalitos. Y pudimos ser testigos de cómo el bicho recorría ese camino para alimentarse. Lógicamente en ocasiones los animales se nos caían en encima del pupitre. Luego al salir de clase o en los recreos lo contábamos a los compañeros de otras clases que lógicamente o nos tomaban por locos o se reían de nosotros y del profesor. Pero ahora sólo con recodarlo creo que aprendimos más con el contacto con los animales, aunque fuera en aquellas extrañas y graciosas circunstancias, que en los libros de Ciencias Naturales (ahora creo que esta asignatura se llama Conocimiento del Medio o algo así). Por supuesto que en la foto de fin de curso los ratones aparecían en manos de sus más habituales cuidadores.

Don Norberto nos transmitió su pasión por la música clásica que oíamos después de comer con las ventanas cerradas a primera hora de la tarde. Nos sentábamos en nuestros pupitres con la cabeza apoyada en nuestros brazos en cruz y os puedo asegurar que ese ratito, os juro que eran sólo unos minutos, nos dejaba como nuevos. Ahora me es muy fácil trasladarme a aquellos momentos sobre todo escuchando su melodía favorita: el Adagio de Albinoni. Gracias a él todavía puedo tocar muy torpemente algunos acordes con esa inolvidable flauta que nos hizo comprar y que protegía en aquélla primorosa funda de fieltro rojo que me hizo “a medida” mi querida Madre (q.e.p.d).

Nos enseñó don Norberto un curioso método para mitigar el dolor de cabeza cubriendo nuestra cara con las palmas de la mano curvada hasta que no penetrara luz por los dedos para después cerrar los ojos. Os aseguro que funciona.

Daba por lo tanto mucha importancia a la relajación mental al contrario que la mayoría de los profesores que daban clase con un libro en la mano. No olvidaba educación física ni los deportes.

Pero sobre todo recuerdo su particular y emotiva manera de enseñar religión. No teníamos exámenes, porque creía que no eran necesarios para aprender. No nos hacía memorizar ni repetir el Catecismo, como loros. Pero un día en clase de religión nos hizo guardar un minuto de silencio después de que nos dijera:

- Ahora rezad por la que será vuestra esposa el día de mañana

Yo aquéllo, a pesar de que era un chaval de ocho o nueve años, me lo tomé muy
en serio y pedí a Dios con todo mi sentimiento que me ayudara a escoger una buena mujer para que viviera a mi lado. Y aquel rezo llegó a su destino.

Esa era la peculiar y auténtica manera que don Norberto tenía formar nuestra Fe.

Nuestro querido profesor después de comer nos hacía a dos o tres de nosotros recoger las servilletas usadas, que quedaban más limpias para después acumularlas y venderlas al peso. Fue la primera persona que nos enseñó la importancia del reciclaje hoy vital para la convivencia.

Son recuerdos casi anecdóticos, pero que reflejan el intento de este profesor por enseñarnos a vivir; porque la Vida es la asignatura más importante de cuantas podamos imaginar y cuyo aprobado nunca tendremos seguro.

Pasó aquel curso y don Norberto, como os podéis imaginar no continuó con nosotros el curso siguiente, como hubiera sido su deseo. Dio clase un año más y creo que al año siguiente lo trasladaron a otro centro con todo su pesar. Dicen que lo bueno no dura mucho. Quizá tenga que ser así.

Ahora cuando ya no está es cuando se me ha ocurrido darle las gracias por aquellos buenos ratos que nos hizo pasar. Por su originalidad, por su valentía y por el derroche de ilusión que puso en nosotros, aquél grupo de pequeños pilaristas, que nos poníamos la camiseta azul cuando hacíamos gimnasia y a los que nos era más fácil conciliar el sueño recordando el adagio.

Allá donde esté mi más devota oración para El, mi gratitud tardía y escondida, y mi deseo de volver a ver su cara sonriente.
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(1) Gracias a Eugenio D´Ors mi abuelo pudo editar su primer libro Primavera Portátil en París en 1934, pese a que fue escrito entre los años 1920-1923 y anunciado en la revista Papel de Aleluyas en 1927. A él debemos pues esa auténtica joya bibliográfica de 300 ejemplares, y con un coste de aquella época de 300 francos e ilustrado con 4 litografías del propio Xenius y coloreadas a mano.
Os dejo este enlace que creo ya puse en otro lugar.

viernes, 29 de mayo de 2009

LOS PROFUNDOS MISTERIOS DE LA VIDA.





Las historias comienzan en ocasiones antes de que se puedan constatar.Este pensamiento viene a mi mente algunas veces. Ocurre algo y al cabo del tiempo lo relacionamos con otro momento que pasó hace tiempo. Es como si el presente viniera del pasado de una manera casi invisible.

Algo de esto me ocurre a mí hoy cuando recuerdo la muerte de mi Madre aquél fatídico 29 de mayo de 1.994 hace hoy quince años y...parece que fue ayer.

Cuando me levanté, recien duchado, con el albornoz, fui a verla a su cuarto. Me acerqué con lágrimas en los ojos (ya no lo podía evitar) para darle un beso de buenos días. Y me miró con esos ojos azules imborrables y me dijo:
- Qué guapo.
Fueron las últimas palabras que oí de sus labios

Poco después vino el médico a decirnos que había entrado en coma y que no se podía saber el tiempo que permanecería así.

Lo primero que hice fue irme a rezar a la Iglesia de Covadonga en Madrid, la iglesia donde se habían casado mis padres. Le pedí a la Virgen, no a la del altar mayor sino a otra imagen que allí se encuentra, que Dios se la llevase cuanto antes. En realidad no utilice el lenguaje de las palabras sino el de los ojos. Miré fijamente a la Virgen llorando y creo que ella también cambió su rostro sereno a una tristeza infinita. No recuerdo el tiempo que estuve allí. Mi madre falleció pocas horas después.

Ya os conté la manera de reaccionar de mi padre. No pudo ser más serena a pesar de que había perdido a su princesa rubia, como la llamó mi abuelo y he dejado escrito en otro lugar del blog. Tenía razones para ello.

Dicen que cuando una puerta se cierra otra se abre. No deja de ser este dicho un consuelo ingenuo. Pero como decía al principio, cuando falleció mi madre se acentuó en mí el interés por mi abuelo al que no conocí. Y se acababa de marchar un precioso eslabón de la cadena para conocerle. Después al año siguiente se celebraría la exposición conmemorativa del centenario de su nacimiento, que mi Madre tampoco pudo disfrutar. Fue la única de las hijas que no estuvo en la Sala de Exposiciones del Conde Duque. Aunque quizá lo viera en un lugar preferente. No lo sé.

Como os contaba al principio, quizá la historia de este blog, homenaje a mi abuelo materno, comenzó en el momento de fallecer mi querida Madre, sin entonces yo saberlo.

Quizá sea ese uno de los "profundos misterios de la vida" en los que yo pensaba en el preciso momento en que fue sacada la fotografía en cuyo reverso mi padre puso esta leyenda:

" Ignacio-Alejandro a los ocho meses de su edad piensa, en los brazos de su madre, en los profundos misterios de la vida . Octubre de 1964".
Pero el mayor misterio de la vida que es el misterio de la muerte aún quedaba muy lejano para mí. Hasta que desaparecieron aquéllos bellos y delicados brazos de mi Madre que siendo yo bebé me sostenían.



miércoles, 6 de mayo de 2009

VIDEO.SEMBLANZA DEL POETA ADRIANO DEL VALLE


Entre la aparición de este libro y la realización del video que emitió la segunda cadena de Telemadrid "La otra" y que os anuncié hace algún tiempo, han transcurrido casi cincuenta años.
Demasiado tiempo para tener estas dos magníficas semblanzas.
El libro me consta que circula en las librerias llamadas "de viejo".
Pedro Raida relata de esta manera su imprevisto encuentro con Adriano en la ciudad de Ecija, cuando aún no había publicado su primer y mítico libro "Primavera Portátil":
"-¿Y por donde... respiras, Adriano....?
No me respondió, ni inquirió, a su vez, razón de mi estancia en Ecija.
Por respuesta y por inquirición...Adriano del Valle dió y se expandió en cogerme familiarmente del brazo, llevándome risueño y jovial, a la terraza de una de las tabernas de las más antiguas y frecuentadas de Ecija. Allí arrampló, de un manotazo, del pie de un velador: distanciándolo de los demás veladores que iban ocupando clientes, a la intemperie: soltó sobre el mismo, de golpe y porrazo, su cartera, como el soldado un repleto morral, y proyectando la vista al tabernero, visible destrás del mostrador, le hizo una señal; señal que redundó en que nos trajera dos botellines de gaseosa, adjuntandos de respectivos vasos."
....
"- Puesto que tú estás aquí...., también te leeré mis últimas poesías."
"Adriano comenzó por una mudanza del orden ideológico con que estaban asentadas, en esa carpetilla, sus poesías, poesías camufladas hábilmente en el feudo de catálogos y listines industriales; tal que barajarlas a un endoso de sutil amenidad en el juego de lectura, la lectura predispuesta a la pulcra entonación y al brío garboso que siempre fueron la deleitosa característica de sus recitales poéticos. Esta pausa y este silencio, impuestos por aquella reordenación de originales poéticos, me subordinaron a discurrir, discurrir si era posible que este hombre que alojaba en su cerebro el especificado volumen de trescientos clientes, en un sólo sector- y en Dios la cuenta de los comprendidos en los demás sectores de la comarcal de su trabajo, a base de muchos trotes y ajetreos-, dispusiese de un aliento de gracia que libertara un instante su espíritu de la persistida materialidad, materialidad en cadena de aherrojo de la inspiración angélica y le consintiese una efímera lucera de entrada de luz en su genio poético.
El drama de patética mudez que se desenvolvía intrascendido de mis mientes, y en drama de intimidad que secretaba trasuntos de escenas de amargante y fatídica vida intelectual, en consagración a la poesía, no llegaría a cabo de amonestación, de no interrumpirlo nuestro poeta: incitándome feliz y lleno de deseos, a que atendiese a la lectura de sus poemas, poemas inéditos, y poemas modificados.
Adriano del Valle elevó su mirada al cielo, y me dijo:
- Luna maravillosa"
Y ahora gracias a las ventajas de la red, según me informa mi querido primo Antonio, hijo de Blanca, a la que dedique la entrada JUNTAS, podeís disfrutar también del vídeo que pongo a vuestra disposición para que lo podáis disfrutar tranquilamente, sin prisas, sin temor a aburriros, y con el alma abierta a la poesía.
Se lo debemos al hijo del poeta: Adriano del Valle Hernández y hoy quiero compartirlo con vosotros. Con la tropa adrianesca.
Que lo disfrutéis tranquilamente....y ya me contaréis.
Tornaremos las gaseosas que se tomaron Adriano y Pedro Raida en Ecija por unas coca-colas...
Aquí os dejo con el vídeo. Podéis suprimir la entrada publicitaria (aunque la chica no está mal) Espero que os guste:




viernes, 17 de abril de 2009

INEFABLE


Este librito vió la luz un día como hoy del año 1943. En él se recopilan los artículos que su autor publicó en el año anterior, " en el periódico que lleva el nombre de la Ciudad de la Gracia", en la sección quizá más lograda, a juicio del autor del prólogo.
A todos los que sintáis devoción por esta ciudad recomiendo su lectura, si lo pudiéras encontrar. No sé si se habrá vuelto a editar.
Encontraréis visiones, sentimientos, opiniones con un denominador común: amor por la ciudad natal. Periodista, orador y poeta Julio Estefanía del que muchos de vosotros no habréis oído hablar nos traslada a una Sevilla que fué, y que quiere seguir siendo a pesar del tiempo. Porque en este libro como en muchos otros Sevilla parece algo vivo que se comunica con nosotros.
De todos estos "artículos" como se dice en el prólogo he elegido uno EL ENCANTO DE LA CIUDAD que os transcribo en su parte final. Para mí no son artículos son algo más. Son pedazos del alma de su autor, que dejó escritas y que yo hoy recupero en parte para todos vosotros.
En pleno mes de Abril, cuando Sevilla es más apasionante...y aunque estemos lejos.
" Inefable. Creemos que esa es la palabra. Porque sólo llegaremos a decir, sobre Sevilla, una parte, muy limitada de su verdad.
A este respecto, recordamos una reciente y amenísima conversación con que fuímos honrados recientemente. Hablaba en la intimidad uno de los sevillanos que más gloria el han dado a Sevilla. Joaquín Alvarez Quintero. El ilustre comediógrafo nos decía, poco más o menos:
- Es maravilloso este encanto de Sevilla. Todas las tardes- ahora que empiezan a ser magníficas- gusto de soñar por esas calles de Dios. Salgo de casa sin rumbo previo. Me abandono a la divagación. Hoy un barrio cualquiera: mañana otro. Cada calle, cada esquina, cada rincón, tiene siempre algo nuevo para el espíritu y para los ojos. Sevilla es como una hermosa biblioteca, que siempre nos depara algo nuevo que gustar.
Siempre algo nuevo. Quizá este encanto de Sevilla, entre tantos como tiene, es el mejor. Su novedad constante. Es una ciudad milenaria, trabajada por todas las civilizaciones, enamorada de la luz, de la línea y el ritmo. Y, como ciudad sabia y prudente, esencialmente femenina, nos guarda sus múltiples secretos, y los va entregando a quien la ama, parsimoniosamente, uno a uno, con hechizos de huída y de entrega, para que sea más sugestiva en el alma su posesión. Pero no lo olvidemos: Sevilla no se entrega del todo. Ofrece ideales concesiones al que ahonda en su arquitectura de aire y color. Pero siempre queda intacta, virginal, siempre nueva y distinta. Es quizá su secreto. Su secreto dominio. Así la ciudad consigue embrujarnos, seducirnos, esclavizarnos para siempre, como esclaviza un bello amor que comparte lo esquivo con lo atrayente. Sevilla es como el mar. Y como la mujer. Un infinito misterio y un infinito de seducción".

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Julio Estefanía. Atalaya de Sevilla. Prólogo de J.Rodríguez Mateo. 1943. Editorial Alvarez. Sevilla.

martes, 7 de abril de 2009

LA NOCHE TRISTE DE UN NAZARENO SEVILLANO

Sevilla desde la Giralda. Foto Luis Arenas.(1)



Imagino lo duro que tuvo ser para mi abuelo Adriano venirse a vivir a Madrid definitiviamente para decir adiós a Sevilla en el año 1940. En 1923 había iniciado su vida conyugal en Huelva donde nacieron sus siete hijos. Pero entonces seguía teniendo a su ciudad natal muy cerca y regresó con su mujer y sus hijos en 1935. La tristeza de separse del resto de su familia, de sus amigos y su ambiente sevillano no creo que quedara compensada con su nuevo destino. Imagino que sus obligaciones no le dejaron decidir.


Sin embargo no dejó de evocar su ciudad. No sólo en poemas sino también en artículos, ensayos y relatos que fueron apareciendo como testimonio de su amor por la Ciudad de la Gracia, por sus gentes y por sus costumbres que muy poco se deberían parecer a las que encontró en Madrid.


Y entre estos textos particularmente emocionantes nos parecen los dedicados a la Semana Santa Sevillana con la que se sentía especialmente unido como descendiente de Julio Rossi famoso dorador sevillano y como cofrade de Nuestra Señora del Valle.


Os invito a compartir conmigo su alma sevillana, con este fragmento de su relato La Noche Triste de un Nazareno Sevillano publicado el primero de abril de 1944.- (2)-


"Porque, cada año, cuando la Esperanza de la Macarena se asomaba extramuros de Sevilla, el fresco vaho del riego de las huertas, oloroso a la tierra mojada de los bancales y los atanores, la asediaba, la envolvía con la fragancia de su promesa candeal, mientras que el aire finísimo de la mañana depositaba los aromas del campo en las mismas andas de la Virgen, que iba nimbada por otro olor litúrgico y macerado de los turíbulos. El campo, labrado amorosamente, estaba allí, cercano, prometiéndonos el pan nuestro de cada día; y aquí, en su trono célico entre los paramentos de un barroquismo exhaustivo, la Madre del Señor no ignoraba que muchas de las manos encallecidas por el uso de la azada o de la mancera del arado empuñaban ahora algunas de las insignias de la Hermandad y aquellos centenares de cirios que chisporroteaban su luz, votivamente, entre el rumor sordo de la muchedumbre.


Y Enrique recordaba aquél mundo de imágenes entrevistas bajo el terciopelo de du antifaz. Y el desfile a pñaso lento de la Centuria Romana. Desfile de prosopopéyicas armaduras venidas a menos, con sus metales abollados y brillantes, casi emparentados con la hojalata y las cacerolas de aluminio. El aire de la ciudad le traía todos los correveidiles insidiosos. Y a Enrique se le subía el Guadalquivir a la cabeza. Entonces casi sonámbulo, subió a la azotea de su casa, llevando bajo el brazo su túnica y su capirote de nazareno. Allí tenía preparados los mil pormenores necesarios para su atuendo. Medias, zapatos, cíngulo, antifaz... Para su hábito de penitente, con el que ya no podía cumplir su estación anual porque una especie de "ley de Azaña" quería jubilar sus sentimientos católicos creando unas clases pasivas para los nazarenos sevillanos. Y eso no. Para evitarlo, todavía mandaba él en la azotea de su casa. Y en ella allá arriba, sobre los tejados, entre el zureo de los palomos en celo, la ciudad elevaba hasta él la gran pleamar de sus rumores cotidianos, rumores que su imaginación concretaba en aquel eco difuso y ampliamente melodioso de otro Viernes Santo menos sacrílego que aquél. A la mañana siguiente, Enrique,soñoliento aún, según era su costumbre de cada año cuando se despojaba de su túnica, saludaba a sus amigos, pero ahora gritándoles desde su barbería:


- !Azaña no manda, gracias a Dios, en la azotea de mi casa!


! Allí me pasé la noche vestido de nazareno!".


Me ha sido imposible localizar una fotografía de la azotea de aquél barbero sevillano llamado Enrique. Pero he localizado esta otra fotografía de la azotea de su Giralda. (3)


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(1)Fotografía tomada del libro Semana Santa en Sevilla que perteneció a Adriano del Valle. Con introducción y acotaciones literarias de Luis Ortiz Muñoz. Antología Fotográfica de Luis Arenas y prólogo de Joaquín Romero Murube. Madrid 1947.


(2) Publicado en la revista Fotos, número 370. 1-IV-1944. Dedicado a Manuel Esteve Garrido, parroquiano de Enrique. Recogido en Adriano del Valle Antología Necesaria con estudio preliminar de Mercedes García Ramírez. Ediciones Alfar. Sevilla 1992.


(3) "Sobre la panorámica de la ciudad se estampa la azuzena de bronce. Es una de las cuatro flores simbólicas que desde 1751 se yerguen sobre los ángulos de la Giralda". Acotación literaria a la lámina número 1 del libro citado en la nota 1.




miércoles, 18 de marzo de 2009

FELICIDADES PAPA



Con esta frase, a primera hora del día, solía yo amanecer el día de San José, hasta que ya no pudo ser. Le gustaba reservar la mesa más amplia, la única redonda de su restaurante favorito a las afueras de Madrid, para respirar un poco de aire puro. Y una semana antes de morir ya lo había hecho puntualmente, pese a que no podría asistir mi madre. Dios, sin embargo, no quisó hacerle pasar ese mal trago y le llamó -como él mismo decía- el doce de marzo. Ese mismo día había comido yo con él en Goffredo, y antes de marcharnos quedó reservada la mesa para el Día del Padre.
Nunca más celebré esta fecha, hasta que nacieron los trillizos, y entonces eran otros los que me felicitaban a mí, antes de que empezaran a hablar mis hijos y ya poco después me entregaban los regalos que hacían en clase con toda la ilusión del mundo. Creo que el Día del Padre es más celebrado por los hijos porque son ellos quien hacen o compran el regalo. El Padre pese a querer como nada en el mundo a sus hijos, no quiere ser protagonista ese día y si lo celebra es por ver a sus hijos juntos, unidos, como creo que le pasaría también a mi Padre.
He querido recordarle con estas líneas ilustrada con una pequeña figura que le traje de Estados Unidos, quizá en mi primer viaje, y que tenía en su cuarto, hasta que me la traje a su despacho y la coloqué en la principal estantantería delante de los tres volúmenes de las "Instituciones del Proceso Civil" de su admirado Francesco Carnelutti. Del prefacio a la cuarta edición entresaco estas palabras:
"Al fin y al cabo, lo mejor que podemos hacer, en la escuela, es enseñar, con el ejemplo mejor aún que con el precepto, el amor por la verdad; pero el ejemplo consiste en creer en aquello que se dice".
No recuerdo que mi padre hiciera conmigo los deberes, pero sólo con su ejemplo, de laboriosidad y amor por su profesión, aprendí a esforzarme en aprobar las asignaturas. Ahora en la soledad de su despacho intento, sin pretender alcanzarle, seguir su camino.