lunes, 23 de diciembre de 2013

QUIZA HAYA TENIDO QUE SER ASI

De nuevo Navidad. Presente y pasado casualmente unidos. Un crisma de mi hija Cristina roza el retrato de mi madre. Abuela y nieta que no llegaron a conocerse pero que son como dos gotas de agua. Mi hija me decia desde que era muy pequeña que como yo no tenia... madre que ella era mi hijamadre. Parece que en esta epoca reviven con mayor intensidad los recuerdos de nuestra infancia. Infancia que es el presente de nuestros hijos. Navidades pasadas que rozan nuestra memoria preparando ya la presente. Pienso en los momentos que hubieran podido pasar juntas, como también en los que hubiera podido disfrutar con el resto de mis hijos. Pero de nuevo y como con tantas otras cosas... quizá haya tenido que ser así. Os deseo una muy Feliz Navidad.

viernes, 12 de julio de 2013

VIVIR PARA TRABAJAR ...O TRABAJAR PARA VIVIR

He aquí uno de los grandes dilemas que se nos presentan en la vida llegado el momento de la emancipación, aunque en ocasiones esa emancipación venga de una manera violenta por las circunstancias de la vida. La primera de estas filosofías consiste en volcar nuestras fuerzas, nuestra ilusión y nuestros actos y pensamientos en el trabajo, de tal manera que apenas queda tiempo para lo demás ni los demás. El trabajo o nuestra profesión lo son todo y el resto apenas cuenta. No hay tiempo para el ocio ni para compartirlo con la familia o los amigos. La segunda manera de vivir es considerar que el trabajo es importante en cuanto nos proporciona lo necesario para el sustento pero no constituye un objetivo en sí mismo sino que es algo podríamos decir secundario como si de una herramienta se tratara para alcanzar nuestro objetivo. Y una vez realizado ponemos todo el interés, todas nuestras energías, e imaginación en la vida misma. Podríamos decir que en dedicar nuestro tiempo a los demás o a nosotros mismos. Naturalmente que este razonamiento no sirve para aquellos que no necesitan trabajar para procurarse lo materialmente necesario para vivir, aunque tengan que dedicar un tiempo mínimo a la administración de su fortuna o al menos para sentarse un rato con quien la administra. Quizá sea, paradójicamente, en este tipo de personas en las que encontramos aquélla filosofía de vivir para trabajar. Dos maneras o estilos de vida. Todavía habría una tercera que es la de vivir sin trabajar aunque en la sociedad occidental en la que nos movemos, y fuera de los casos de los “ricos”, a los que nos acabamos de referir, apenas se da. No incluyo aquí a los desafortunados que apenas tienen nada, y que les falta lo necesario para tener una vida digna. Podría pensarse que ante estos dos dilemas, podemos elegir entre uno u otro camino. Pero me temo que en los tiempos actuales, particularmente en España, esta elección no sea del todo posible. Son tan escasas las oportunidades de trabajo que se nos presentan, que nos vemos en la necesidad de aceptar las condiciones, tanto en los trabajadores por cuenta ajena como en el caso de los mal llamados “autónomos”, ya que cada vez me cuesta más asimilar esa pretendida autonomía de los que trabajan por cuenta propia. Ante este actual panorama ¿realmente podemos elegir entre vivir para trabajar o trabajar para vivir?. Creo que cada vez menos. Y pienso también que la balanza se va inclinando por desgracia para nosotros, y cada vez más, en el “vivir para trabajar”. Y ante esto poco podemos hacer, salvo algún par de cosas que me permito sugerir mientras me dirijo a mi trabajo diario, junto con una marea de personas, en la que predominan los “smartphones” en los que, y cada vez más, volcamos parte de nuestro escaso tiempo libre. La reacción o nuestra actitud ante este “vivir para trabajar” que se aparece como un virus, será distinta para cada uno de nosotros; pero sí al menos deberíamos reflexionar, para ver si existe alguna manera de llevarlo mejor. Lo primero que se me ocurre es si por el hecho mismo de tener un trabajo, podríamos pensar que habría muchas personas que quizá desearían realizar nuestra labor diaria. Este pensamiento no deja de ser algo conformista, pero no está de más que pensemos en ello, porque quizá nos ayude a llevarlo mejor cuando las condiciones se nos aparezcan como especialmente duras e incluso insoportables. Dentro de esta actitud de afrontar las cosas, en este caso el trabajo en sí, podríamos incluir la de revisar nuestra organización que nos permita realizar sus funciones con la mejor concentración posible. Procurarnos las pausas y los descansos permitidos evadiéndonos en la medida de lo posible del trabajo. Ese “desconectar”, que en ocasiones no es fácil, debemos procurar que sea especialmente intenso durante los fines de semana y las vacaciones, sin caer naturalmente en la depresión postvacacional.. Salir del entorno físico del centro de trabajo ayuda a evadirnos y liberarnos en la medida de lo posible de la información permanente de nuestros “smartphones” a los que antes me refería. Tomar el mayor contacto posible con la naturaleza. Ese “salir al campo” del que hablaban nuestros mayores, pese a que en ocasiones campo y población se confunden como consecuencia de la urbanización del suelo. Pero quedan espacios aún intactos que deberíamos descubrir; y en los pequeños descansos acercarnos a esos parques que tenemos cerca aunque se nos olvide. Sin descuidar la cada vez más difícil alimentación sana, complicada para los que solemos comer fuera de casa. Pero al menos deberíamos intentarlo. Quizá con estas reflexiones nos ayuden a transformar el vivir para trabajar en trabajar para vivir hasta que llegue el momento en que podamos elegir libremente entre estos dos planteamientos iniciales, cuando lleguen tiempos mejores. Porque la esperanza es lo último que se pierde.

martes, 12 de marzo de 2013

ALTAR NATURAL. DOCE DE MARZO DE 2013

La Barranca (Navacerrada) Foto ONDA


En ocasiones uno tiene la impresión de que la Naturaleza nos llama. Esto es lo que me ha ocurrido a mí en el día de hoy, tras visitar la tumba de mi querido padre, en el decimoctavo aniversario de su fallecimiento

No quería dejar pasar el día como uno más; tras alegrar el jarrón sobre la lápida de marmol con unas blancas margaritas, me he sentado junto a la tumba sin saber muy bien lo que hacer ni lo que pensar. Una profunda pena y desolación ha invadido mi alma. Sólo el sentimiento de ser un poco mejor me ha despertado del vacio que se ha apoderado de mi cabeza.

Al volver hacia la salida he rodeado la tumba del pintor Casto Plasencia irreconocible de lo que fue en su día. Me he preguntado como luchar contra su abandono para intertar paliar de alguna manera esa indignidad, no sólo por el personaje enterrado sino también por el escultor autor del busto que al parecer coronaba la columna. Quizá el escultor más grande nacido en territorio españolNi más ni menos que Mariano Benlliure autor también del grupo escultórico que ennomblece la cercana tumba del periodista don Miguel Moya y realizado en 1927, junto a la de su yerno  Gregorio Marañon. Antes de abandonar la sacramental y al pasar a las oficinas para abrazar al bueno de Juan Antonio Pino, he cogido un pequeño prospecto que recuerda los numerosos monumentos de don Mariano Benlliure en Madrid y cuyo itinerario fue publicado con motivo del 150 aniversario de su nacimiento, coordinado por la Fundación que lleva su nombre, y de cuyo evento no había tenido noticia.Otra casualidad o causalidad de las muchas que presiden nuestras vidas, ya que inesperadamente encontré el cauce para hacer realidad la idea sobre la tumba de Casto Plasencia.

Como homenaje a mi querido padre he tenido que alegar en un juzgado como él hizo en centenares de ocasiones. Cumplido el trámite y al dirigirme hacia mi casa para comer, me vino el sentimiento de acercarme lo más posible a las cumbres de la Sierra del Guadarrama y no paré hasta llegar al pueblo de Navacerrada para comer allí, donde creo no lo había hecho antes en mi vida
Buscando algún paraje para sentirme lo más cerca de Dios (como me dijo un día mi esposa junto a los Picos de Europa) y también de mi padre fui a parar este maravilloso paraje de la Barranca, que nunca había visitado pese a encontrarse tan cerca de Madrid. En ocasiones lo más cercano al paraíso lo tenemos a la vuelta de la esquina y somos tan torpes que no nos damos ni cuentaMi ingenuidad me ha llevado a pensar que quizá mi querido padre había tenido algo que ver en que mis pies hubieran pisado justo el día de su aniversario aquél lugar, que desde hoy será para mí como un pequeño altar natural.

viernes, 21 de diciembre de 2012

LO QUE LA NAVIDAD TE PIDA



Collage de Onda sobre Publicidad del Vino Castillo de
San Diego de Barbadillo.Navidad 2012



Ya está aquí de nuevo la Navidad. Este año ha hecho poco ruido. Quizá precisamente por eso hemos de pararnos a pensar un poco sobre el sentimiento que puede provocar en nosotros. Y aunque sólo sea por una vez démosle a nuestra alma lo que la Navidad nos pida.

Puede que sea un poco más de tranquilidad. Un poco más de alegría en nuestra casa, de humor, de sonrisas y de besos y abrazos.

Tal vez algo más de esperanza en estos tiempos. Ilusión en las mañanas y reflexión al acostarnos.

Para muchos paciencia y quizá algo menos de protesta irracional y automática.

A los políticos bajarse del globo y vivir la realidad de la gente; aunque con toda seguridad no harán mucho caso.

Cada uno sabrá lo que le pide la Navidad.

Yo le pido a ella que nos pregunte y sepamos darle la respuesta adecuada.

Felicidades de todo corazón.



miércoles, 31 de octubre de 2012

SUEÑO FINAL




Querido primo Pepe:

Me resisto a pensar que tu alma no se encuentra en ningún lugar. Que después de tu corta vida ya no sigues viviendo, aunque sea de otra manera. Si algo me cuesta comprender es tu temprana despedida de este mundo.

Pocos meses nos separaban de edad y por eso además de primos fuimos amigos. Yo te regalé uno de esos bolígrafos que por aquél entonces eran tan novedosos porque se borraba la tinta. Un Paper Mate. No recuerdo si fui yo a la clínica Jiménez Díaz o te lo entregaron en mi nombre. Pero creo haberte visto en la cama del hospital; te recuerdo como en esta fotografía que mi padre guardaba en su cartera junto con la de sus seres más queridos.

Muchas veces he pensado en ti y en lo que pude haber disfrutado de tu compañía más allá de los diez años que teníamos, cuando me enviaste una carta de agradecimiento por haberte regalado aquél bolígrafo. Aún la conservo y cada vez que la leo compruebo tu valentía y carácter para tener ánimo de hacerlo en tus últimos días de aquélla tu primera vida. Tras tus palabras llenas de cariño y de ternura una gran firma tuya parecida a la de Lorca: en letras bien grandes y con dos pes "caracoladas" PEPE.

Ahora que tu padre espero te haya vuelto a abrazar; ahora que quiero pensar que tu hermano Pedro, que vino al mundo después de irte tú, por fin te haya conocido, leo una y otra vez el poema que publicó nuestro querido abuelo en Sevilla allá por el año 1923 en el número tres y último de la revista Gran Guignol y que lleva por título "Sueño Final".

Me imagino que ese ángel con ojos azules como el mar profundo, seas tú, y que hayas salido al encuentro de tu padre y de tu hermano con apenas unos días de diferencia. Quizá nuestro abuelo sin conocerte en esta vida ya anticipó tu semblante.

Como de momento no te puedo abrazar, y como no pudiste ser mucho tiempo como el hermano que nunca tuve, sólo me queda tener la esperanza de volver a verte algún día en ese sueño final que imaginó nuestro querido abuelo.

Saluda a todos de mi parte.

Tu primo Nacho.



SUEÑO FINAL



Y me quedé dormido, y vi en mi sueño

Que un ángel descendió de los países

En que todo es rosado y halagüeño,


Y vi, como en un cetro, entre sus manos,

Almas de estrellas y de emperatrices;

Como reino del ensueño y de las lises.



Manos junto a las cuales eran vanos

Los alardes que hacían los encajes,

Cual junto a las palomas los milanos



Saben antes llegar a los mirajes.

Y vi que sus cabellos eran blondos,

Encendidos del sol de los celajes



Con que se empurpuraban bellos fondos

Marinos. Y vio también mi vista,

En sus ojos, color de mares hondos



Llenos de argento, azul, y de amatista

¡Quizá el mar que viera el largo éxodo

De Europa sobre el toro, en sus arenas



Fingiera, más que azul, oscuro lodo

Junto a esos claros ojos de sirenas!

Sentí como a mi cuerpo fuerza extraña,



Más poderosa aún que las cadenas,

Llevaba sobre el valle y la montaña,

Y que al volar hacia el azul profundo



Hubo un temor que se enroscó en mi entraña

Al contemplarme así fuera del mundo.

Y vi que el ángel bello me guiaba



Y que el sendero aquél no era lo inmundo

Que eran los de la tierra. Y que posaba

Mis plantas sobre estrellas y diamantes



Y había una melodía que cantaba

Con un verbo aprendido de Cervantes.

Y vi blancos pegasos, clavileños,



Quimeras desbocadas y piafantes

Portando a los Señores de los sueños

Entre aquellas vorágines de estrellas.



Y vi que los poetas eran dueños

De unas sirtes portátiles y bellas,

En las que se atraían con sus liras



Las almas de seráficas doncellas

Por quienes, oh mi alma, tú suspiras

Y aturdes con tu dulce filomela



El espacio celeste donde giras

Y el estro de tu lira se revela.




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(1)  Con el título Aparición se publico por primera vez este poema en el número 3 de la revista Gran Guiñol el 24 de abril de 1020. El dato está tomado de "Antología Necesaria" selección y estudio de Mercedes Garcia Ramírez.

Después de muchos años volvió a editarse en Obra Poética, Editora Nacional, 1977 como integrante de "Homenaje a Debussy" ultima parte de su libro "Primavera Portátil", y reproducido en su libro "Gozos del Río"cuando lo cierto es que no figura en ninguno de esos dos libros publicados en vida de Adriano del Valle.

Quizá hubo un error tipográfico ya que resulta extraño que la ultima estrofa no tuviera tres versos como las demás, he tomado el poema tal y como aparece en Obra Poética sin haber podido localizar de momento el número 3 de la Revista Gran Guiñol.






miércoles, 25 de julio de 2012

TREINTA AÑOS DESPUES....





Siempre he pensado que las mujeres tienen mucho más mérito en la vida que los hombres; son muchas más sus cualidades.

Viene esta afirmación por la asistencia de nuestras compañeras al acto de celebración de la promoción de 1982 del Colegio Nuestra Señora del Pilar y al que, como mucho, sólo acudieron durante dos cursos, y seguramente pudieron notar nuestra falta de costumbre de convivencia con chicas, al menos durante los estudios.

Quizá esa asistencia a la convocatoria de la celebración sea señal de que guardan un buen recuerdo de sus delicados pasos por el todavía imponente edificio a cuya entrada principal nos dirigíamos pasadas las once de la mañana del sábado 23 de junio.

Lo hacíamos subiendo la calle Castelló desde Goya y no por la calle don Ramón de la Cruz como cuando de pequeños íbamos cargados con una de aquellas inconfundibles y pesadas carteras de cuero; y luego ya con una abultada carpeta de goma forrada a modo de collages. La preocupación de entonces por llegar tarde a cualquier examen que tuviéramos a primera hora quedaba muy atrás. Ahora sólo nos preguntábamos quien acudiría a la cita, aparte de los que nos habíamos puesto en contacto días antes.

Caras algo más conocidas después de volvernos a reunir hace cinco años; y sobre todo desde que nos volvimos a ver después del 82, cuando la mayoría recogimos las notas de selectividad y comprobamos que ya no volveríamos a atravesar la emblemática puerta principal de esa calle de Castelló, neogótica como el edificio principal ,que contrastaba con la pequeña puerta negra metálica de don Ramón de la Cruz y que nos metía de lleno en el pabellón de “los mayores”.




Algunos, entre ellos buenos amigos, por desgracia abandonaron el colegio para hacer COU en otros centros, aunque seguiríamos manteniendo la amistad forjada en esos años en los que la familia ya no lo es todo aunque sí lo más importante y en mi caso, desde luego, un impulso para hacer amigos. Y esos que se fueron un poco antes que los demás no dudan en considerar al Pilar como “su colegio”.

Agradezco ahora públicamente a mis padres, desde este Madrid a la eternidad, el acierto que tuvieron al elegir para mí el Colegio donde pasé más de una década, desde los comienzos en el cercano Colegio de Santa Cristina donde comenzaba la educación infantil.

Los primeros abrazos emocionados; conversaciones fugaces con el deseo de hablar con todos, antes de la tradicional misa oficiada con mucho cariño por nuestro compañero Aparicio. Se nos informó de que aquélla reunión eran “las bodas de perla”,; aunque con ese nombre casi mejor quedarse con la incógnita. Bajamos y comprobamos que el cocktail? no sería en el patio central, lugar tradicional de los ágapes, como se nos había dicho, sino en el gimnasio como en la ultima ocasión. Sólo que esta vez, y fruto del minimalismo tan de moda en estos días, la comida se convirtió por arte de birlibirloque en aperitivo o el aperitivo en comida.

Sin rechistar nos fuimos a Tula donde gracias al buen hacer de los organizados nos volvieron a tratar como en los viejos tiempos. Hasta que la selección española puso la guinda de ese día tan especial y que nos agrada volver a recodar “hasta la próxima vez”.

jueves, 5 de abril de 2012

WATERMAN LE MAN 100 MADERA DE CEDRO






Vuelvo a tener en mis manos después de mucho tiempo una estilográfica de mi querido padre.¡Como le hubiera gustado volver a sentir su trazo en el papel! Porque El decia que el trazo de una pluma, la presión dan a la escritura su autenticidad, su impronta. Y ahora lo compruebo a medida que la uso.



Es un placer escribir con esta Waterman. Uno de esos pequeños lujos de la vida. Su plumín con punto fino es una obra de arte; me gusta su grosor, su longitud y el tacto de la madera de cedro con la que esta hecha y que la hace muy peculiar.


Parece como dependiendo de la inclinación , de la presión y del ritmo, la letra fuera distinta. Lo que hace que mantenerla uniforme requiera cierta atención.



Pienso ahora en la firma de mi padre. Sobria, segura y elegante;guinda final de sus escritos.



Ahora al escribir yo con una de sus plumas le recuerdo una vez mas.

sábado, 21 de enero de 2012

EN LA MUERTE DE UN AMIGO





En ocasiones uno asume un encargo con pena pero con el pensamiento de que no se puede negar a hacerlo.Tambien con alguna incertidumbre de su efecto en los destinatarios, sobre todo cuando supone que algunas lágrimas saldran quienes escuchen unas palabras dichas tras una misa recordando el reciente fallecimiento de un amigo.

Son palabras que nunca hubiera deseado escribir pero que una vez recibida la petición y leídas piensas que debemos estar allí donde la vida nos pone en un momento determinado.

Al finalizar la misa, en aquella tan maravillosa como desconocida Iglesia de San Antonio de Los Alemanes de Madrid, subí al altar sin saber muy bien si aguantaría hasta el final. Mientras leía deseaba que mi voz llegara al amigo ausente y cuando me dirigi a El se quebró terminando a duras penas.

Con las manos practicamente congeladas doblé el papel y baje del altar con la sensación de la misión cumplida.

Ahora por deseo los amigos allí presentes las publico en este lugar.

Me sugirió el bueno de Emeterio que dijera algunas palabras en esta sagrada misa, en recuerdo de Nacho.


Yo creo que todos nosotros nos hemos quedado con ganas de decirle muchas cosas. Nos hemos quedado sin un gran amigo, sin un hermano, sin un amigo fraternal.


En unas reflexiones sobre la muerte que escribiera mi querido padre decía que:


“el hombre, muere tantas veces cuantas pierde a un ser querido; y, en este sentido, se pierden poco a poco las ganas de vivir” y que “ en cierto modo y desde el punto de vista meramente social y humano puede decirse que el hombre no muere del todo mientras se conserve su memoria entre los vivos.”


Por eso el hecho de estar hoy aquí reunidos bajo el manto de su recuerdo hace que Nacho siga estando entre nosotros. Se nos aparecerá una y otra vez y recordaremos su figura, su sonrisa y su voz. Todavía tengo en mi cabeza, y espero que no la olvide, su respuesta cada vez que le llamaba por teléfono:


Nachete….


La última vez el día anterior a su partida.


En mi blog publique una entrada en que la que hablaba de la posibilidad de la comunicación entre almas. Como si pese a que "se hayan ido", pudiéramos seguir "amándolos" en el sentido más pleno de la palabra. Si el amor se acrecienta según vamos conociendo a los seres amados, podríamos seguir amando (incluso comenzar a hacerlo), cuando no se encuentran entre nosotros. Si el cuerpo se transmuta en alma, yo diría que pasa a ser todo alma, y si nosotros antes de "partir" somos también un poco de alma, se produce el milagro del "amor entre las almas".

Mi deseo es que Nacho siga de alguna manera formando parte de nuestras vidas. Y que de alguna manera, quizá en las reuniones que sigamos teniendo, incluso sin mencionarle, nos demos cuenta de su presencia, en definitiva; que sigue siendo nuestro amigo, nuestro hermano, de que no se ha ido del todo.



Me gustaría tener la serenidad de San Agustín cuando escribió:


“La muerte no es nada, sólo he pasado a la habitación de al lado.
Yo soy yo, vosotros sois vosotros.
Lo que somos unos para los otros seguimos siéndolo
Dadme el nombre que siempre me habéis dado. Hablad de mí como siempre lo habéis hecho. No uséis un tono diferente.
No toméis un aire solemne y triste.
Seguid riendo de lo que nos hacía reír juntos. Rezad, sonreíd, pensad en mí.
Que mi nombre sea pronunciado como siempre lo ha sido, sin énfasis de ninguna clase, sin señal de sombra.
La vida es lo que siempre ha sido. El hilo no se ha cortado.
¿Por qué estaría yo fuera de vuestra mente? ¿Simplemente porque estoy fuera de vuestra vista?
Os espero; No estoy lejos, sólo al otro lado del camino.
¿Veis? Todo está bien.


Querido Nacho:
¡Cuántos momentos vividos junto a ti nos hacen darnos cuenta de que eras un gran amigo! De que era un placer charlar y reir contigo. En mi caso hasta llorar cuando hablábamos de la enfermedad de nuestras madres. De los ánimos que me dabas cuando yo pasé por aquello. Y de tu visita a Sanlúcar, cuando te trajiste a tu madre para que disfrutara de aquél maravilloso rincón. De tu ejemplar dedicación a Ella, hasta que ya no pudo ser.
Por todo ello gracias Nachete te echamos mucho de menos.

viernes, 11 de noviembre de 2011

POEMA SIDERAL EN EL ONCE DEL ONCE DEL DOSMIL ONCE





No se me ocurre nada mejor para conmemorar este día capicúa, que dicen se produce rara vez, que compartir con vosotros la introducción de este bello poema en prosa escrito por Adriano del Valle en 1919 para la revista Grecia, que el cofundó y con una dedicatoria muy especial que reproduzco no sólo por la destinataria sino por el sentimiento que contiene.

"DEDICO ESTE POEMA SIDERAL A NORAH BORGES ACEVEDO, QUE CABALGO JUNTO A MI CORAZON DURANTE TANTAS NOCHES INOLVIDABLES, Y LO DEDICO TAMBIEN A MIS AMIGOS ISAAC DEL VANDO VILLAR, MAGNIFICO COMO EL SOLIMAN OTOMANO, Y LUIS MOSQUERA, EL FASTUOSO, QUE LEE RELATOS DE CRIMENES SACRILEGOS EN EL ALTO CAMPANARIO DE UNA ESTRELLA".

Sólo leyendo pausadamente el largo poema escrito en prosa, podríamos apreciar su embergadura.

De momento no me es posible reproducirlo entero por su extensión, pero os invito a que lo localicéis y podáis saborear todo su esplendor.

Solo os diré que el escenario es maravilloso y después de una estelar introducción que coloca al lector en un idílico escenario, es escucha la voz del poeta centauro, (que es el propio Adriano del Valle ) atronando el inmerso carmen finisecular de las constelaciones; después clama el coro de los siete mares, al que sigue el coro de los poetas (que son sus amigos ). Hablan las estrellas Orión y Aldebebarán y grita un lucero, desde la atalaya lindera con el alba. Cantan las Tres Marías. Canta el coro de las estrellas antes de que intervenga El gigante Nur-Al-Din, el vendedor de ciudades maravillosas.

Reproduzco ahora para vosotros los primeros párrafos de la introducción que yo comparo a un preludio de una fantástica sinfonía de emociones.

" Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis , los doce fabulosos y luminosos signos del Zodíaco, van girando incesantemente siguiendo la inmensa órbita de luz que se abre paso a través de la gran muchedumbre de los astros. Colosales franjas luminosas por las que sin cesar giran también orbes enteros de asterismos, enormes zonas incandescentes que están rasgadas por vastas lagunas de soberbias diafanidades cristálicas, gigantescos turbiones de gases primitivos en constante fermentación, van dejando tras de sí Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis, la fabulosa y luminosa rueda del Zodíaco.

Los planetas, con sus cortejos de satélites, los cometas, las nebulosas, los planetoides, las estrellas de multiplicadas magnitudes, las constelaciones, pasan por entre las inmensas y enmarañadas cabelleras de luz de aquel multitudinario haz de órbitas soberbias y deslumbrantes.

Mercurio, Venus, La Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y los asteroides, Ceres, Palas, Juno, Vesta, Freya, Polímnica, Lamia, Liberatriz, y cien asteroides y otros cien asteroides más, giran vertiginosamente a través de aquéllas órbitas que cruzan ante miriadas y miriadas de orbes, en la cronología de miriadas y miriadas de milenios.

Norah Borges, amazona sobre la desnuda grupa de la constelación del Centauro, entrega al fresco mistral, que pasa acariciando suavemente las estrellas, el rubio airón de su cabellera perfumada que es flameada por el viento como la gironada seda de un estandarte de guerra..."

viernes, 29 de julio de 2011

SOL DE JUNIO






Una mañana de junio mi hija Cristina me sorprendió con este original dibujo que se me presentó como una señal de optimismo tan necesario en ocasiones.



Me lo entregó con toda su inocencia infantil y con una sonrisa que jamás olvidaré. He demorado su publicación pero aquí está, como un pequeño átomo de mi vida.



La celeridad de nuestra vida nos hace perder la visión de las cosas bonitas, de los momentos bellos de los que podemos disfrutar si nos detenemos a percibirlos.



Las vacaciones son una ocasión para ello. Y esta pequeña muestra del arte de Cristina es un ejemplo y se lo quiero agradecer de esta manera. Parándome delante de su pequeña cuartilla y tratando de imaginar su manera de concentrarse al hacerlo. Sus bonitos ojos azules, su rostro fino y delicado delante del papel; eligiendo esos colores para estamparlos de esa manera tan valiente e instantánea. Algo parecido a la action painting de Pollock.



Ojala que todos encontremos momentos de paz y relajación para disfrutar de la belleza que nos rodea yo lo hago ahora delante de este pequeño papel y me dejo llevar al contemplar esta pequeña muestra de arte que asocio a un poema de mi abuelo:






PEQUEÑA SUITE




El pastor

giró

y era el Sol.


Bajos las olas del mar

se puso en juego un resorte

que a un defin hizo saltar.



El pastor

giro

y era el Sol.



Como se paró el reloj

le dimos cuerda a la luna...

(Y esta suite se acabó,

exactamente a la una).




Adriano del Valle.



Homenaje a Debussy.

Primavera Portátil.

Paris 1934.