
El que le queráis poner vosotros. Yo ya tengo la mirada puesta allí. Pero ¿no es el Sur ya un nombre? Es según la oficialidad de la R.A.E un punto cardinal diamentralmente opuesto al Norte;un lugar de la Tierra que cae del lado del polo antártico y finalmente un viento.
Pero ni este sugerente anuncio, de un vino que averiguaréis si ampliáis la imagen, ni mi mirada se refieren a ese aséptico concepto.
Hace aproximadamente un año que os anunciaba con este mismo destino mis vacaciones que van inseparablemente unidas espero que por muchos años a las vacaciones de los míos, de mi mujer y de mis hijos.
SUR, puede significar y significa tantas cosas como queramos imaginarnos. Cada uno de nosotros podrá asociar esa palabra mágica a un lugar, pero también a un clima, a un paisaje, a un mar, a una manera de pensar y de vivir, como os decía yo en el post que así llamé.
El publicista tiene muy claro ese nombre que coincide con el de la bodega manantial del vino anunciado.Yo no tanto porque prefiero no concretar sino divagar siguiendo la estela de José María Izquierdo, del que Joaquín Romero Murube dijo refiriéndose a su muerte que "el tiempo convertirá su humildad en gloria y su modestia en inmortalidad".
Oigámosle:
"A orillas del mar donde muere el río de nuestra vida, halló el visionario un puerto de bonanza y un viejo castillo que fué para su espíritu santo retiro, torre de marfil, interior morada.
Próxima la desembocadura del Guadalquivir-donde la corriente se torna oleaje-se halla situado entre pinares y navazos un pueblo con título y honores de ciudad. Ciudad - famosa por el oro de sus vinos y convertida por la moda en estación estival-que se ha ido desenvolviendo, desde la humilde barriada de pescadores hasta la fatídica barra, en torno de la plácida playa donde el mar se remansa para recibir el gran río de Andalucía"
....
"Era allí-por donde el austro sopla-hacia donde se dirigía el visionario todas las tardes, cuando vagaba lenta, pausadamente, por la orilla del mar. Y allí fue donde una noche tuvo la visión de lo que aparecía y de lo que era y de lo que debía ser la vida.
Cuando el hombre enmudece ante lo infinito, cuando la lengua calla y el mundanal ruído se apaga, la idea cobra plasticidad, relieve en el pensamiento, el alma más libre vuela y más alta se remonta la ilusión". (1)
No se puede introducir mejor al lector en esa sensación de tranquilidad en que se vió inmerso aquel sevillano para reflexionar sobre el sentido de la vida.
Aquella tranquilidad en ciertos lugares y a ciertas horas todavía, pese al paso de los años ,se puede seguir experimentando, pese al, inevitable y en ocasiones dañino, paso del tiempo. Aquella ciudad, antaño estación estival de moda, junto con, por aquél entonces, San Sebastián, es hoy un lugar bullicioso y alegre, pero donde esa manifestación diabólica llamada urbanismo ha dejado su zarpa salvaje.
Es posible todavía huir de lo común y encontrar lugares que sirven conservando esa inmortalidad frente al Coto de Doñana.
Y en cuanto a lugar más o menos concreto yo identifico el SUR con ese espacio evocado y deseado, y al que acudo por estas fechas desde hace más de veinte años. Y donde disfruto de unas imborrables puestas de sol fuente de inspiración para Adriano del Valle con su poema precisamente titulado Puesta de Sol en Sanlúcar :
"...El sol se oculta a lo lejos
y finge, sobre las aguas,
multiplicar sus reflejos
de unas vulcáncias fraguas.
La llama del sol se apaga;
vuela una lejana vela;
toma el paisaje una vaga
coloración de acuarela.
Brota la luz vespertina
del lucero de la tarde...
! Tal la divina marina,
cuando el crepúsculo arde! (2)
Y termino con este fragmento final de la inigualable evocación de su tierra que desde Madrid hizo Rafael Cansinos Assens por esa misma época llamada sencillamente así
SUR
" Aunque no os acerquéis al Sur, podéis sentir su hálito inflamado, que derrite todos los sellos; en la efusión magnífica del verano que abre todas las envolturas y deshiela las nieves de los velos; en el soplo ardiente de ese viento que besa con pasión las mejillas desnudas y arroja puñados de arena al interior de los umbrales, podéis sentir la pródiga caricia del Sur; en la avidez súbita con que vuestra alma se inclina hacia la dádiva, en la amplitud inesperada que logran vuestros sueños, en la congoja con que os sobresalta una imaginaria pobreza, en el anhelo de desangrar desmesuradamente vuestras vísceras colmadas de humores, triunfa el alma generosa del Sur.
El Sur es la efusión, la llama viva, el cielo que lanza sin cesar estrellas errantes a todos los puntos del horizonte, la plenitud extravesada del último mes del verano, la mano enteramente abierta, el velo enteramente rasgado: el Sur es el corazón ilimitado de sus hijos, tristes de no ser infinitos. El Sur es la eterna seducción generosa que incita al Norte a ser florido y pródigo. Para defenderme de la aridez, yo exprimo la esponja empapada en dulzuras de mi corazón del Sur".
No se me ocurre deciros otra cosa que me gustaría encontrarme con todos vosotros en aquellos momentos de vuestras vidas en que sintáis la caricia de la felicidad.
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(1) "...Por la parábola de la vida". José María Izquierdo.1915. 2ª Reedición Ateneo de Sevilla,2007.
(2) Publicado en Grecia.- II. número 10. 1 de marzo de 1919.
(3) Publicada en Grecia,. II. número 22. 20 de julio de 1919.