miércoles, 29 de octubre de 2008

QUERIDO ABUELO ADRIANO


























Querido abuelo Adriano:

Hay momentos que uno querría fervorosamente haber vivido y otros deseamos que nunca hubieran existido. De nuevo el inocente deseo del hombre ante el Misterio de la Vida.

Me hubiera encantado haber estado junto a tí compartiendo tu vitalidad, que era, según el testimonio de quienes te conocieron, uno de tus adjetivos. Me conformaría casi con oir tu voz recitando uno de tus poemas. Seguro que aunque me hubieras tenido en tus rodillas sólo algunos minutos, tendría grabada ahora esa imagen, ese momento desde luego mágico. Como ese instante que inmortalizó la revista "Actualidad Española"(1). Así son los poetas. Era título de la extensa noticia ilustrada:

"No, ésta no es su casa. Esta en casa de su hija Lola, que le ha traído la primera nieta-Maria José-el pasado día 19 de marzo. Y la muchacha está muy contenta porque la niña va a salir tan chica en los papeles. No tanto, pero también un crío era su abuelo-diecisiete años tenía y ya viajaba juguetes de la fábrica de su padre por las Islas Baleares-cuando escribió en alejandrinos aconsonantados a lo Rubén Darío su primer poema . Y Adriano, como un abuelo cualquiera, hace a su primera nieta".

La vida, el destino, o quizá el mismo Dios, quiso que no estuvieras aquí cuando nacimos el resto de tus nietos. 16 en total.Porque a pesar de que te fuiste, seguimos, yo sigo siendo tu nieto y te quiero como si te hubiera conocido. Es cierto que cuesta un poco querer a alguien a quien no has mirado a los ojos, a quien no has tocado las manos, a quien no has oído su voz, a quien no has sentido como te ha cogido de la nuca para besarte. Alguien a quien no hayas olido cuando te abraza o acariciado cuando te besa. Esas sensaciones naturales se convierten míticas cuando ya se ha ido el ser querido. Ni siquiera pude hablar con mi Madre mucho de tí. Me refiero con un cuardeno o con una grabadora en la mano para ir apuntando cosas que me pudieran servir de referencia algún día, como hoy para hablar a otros de tí. Pero cuando me faltan datos, te cedo a tí la palabra y aparece el Milagro de tu alma y todo se soluciona. Porque tenemos, porque tengo tus poemas que me ayudan a conocer un poco más de lo que pueden decir las revistas, de lo que dijeron de tí los periódicos, cuando al día siguiente de tu Sueño Final (que tú mismo imaginaste en un bello poema), publicaron destacadamente la noticia.


No hubiera querido vivir, otra vez la contradicción, aquella tarde del primero de octubre de 1957, cuando rezaste por última vez, no con tu voz sino ya sólo con tu alma los versos que dejáste como epitafio:

!Dios me otorgue el merecerte,
Oh Virgen de la Merced!
dándome postrera suerte
para que sacies mi sed
en la hora de mi muerte.
No sabía como comenzar esta carta, que como siempre ha empezado sóla, quizá con tu ayuda. Después de tantos años con tu ausencia, me había propuesto, darte a conocer en este espacio. Para que otros conozcan una parte de tí, la parte memorable de tus poemas, de tu prosa tan bella, de tus acuarelas y de tus collages. Ya te conocen algo, pero nos queda mucho camino por recorrer.

Días después de que te fuiste apareció la primorosa edición de tu Oda Naútica a Cadiz (2) con el sello de tu querido Fernando Bruner Prieto:

- ¿Que tal se te da, Adriano, esta Primavera?
- Exhuberante, floridísima de imágenes- me dijo, con esa jocundidad y exhaltación de niño grande, que eso es lo que era. (3)

Y 2 días mas tarde La Egloga de Gabriel Miró y Fábula del Peñón de Ifach (4) que Concha Lago glosó con tus mismas palabras..."inderrocable eternidad anclada".

El 31 de octubre hace cincuenta años que tu querida revista Caracola en Málaga, publicó un número especial como homenaje póstumo, con una primicia de algunos poemas tuyos inéditos, y la extensa reedición de tus colaboraciones (5). " Un año está en la mano de tu vida" que dijo tu querido Buendía. Con muchas voces de amigos y admiradores, cada uno con una visión sobre ti. Como Vicente Aleixandre: "Verde tesoro escondido/ del valle adrïano". " No sabes el trabajo que cuesta resucitarte" te decía Alfonso Canales. "Qué delirio de fuego tus poemas" cantaba Manuel Díaz Crespo. O estos emocionados versos de José García Nieto: "Ten luz dispuesta al otro lado;/danos tú mismo la palabra/para llamar cuando lleguemos,/y tu nos conozcas y abras. Dámaso Alonso,Jose María Cossío, Pablo García Baena para quien tus versos eran "instantáneas fotografías de un día de vacaciones". César González Ruano que te recordaba "ancho de amistad".Rafael Laffon, Eduardo Llosset y Marañon, Juan Sierra y Joaquín Romero Murube, del fraterno grupo sevillano"Mediodía". Montesinos, Morales y Muelas. Cádiz también estaba con Pemán y Pemartín, los Pérez (Clotet y Valiente); Prado Nogueira y Del Rey Caballero. Salas y Santa Marina. Y tu amigo Vázquez Díaz tan cercano a tí en la vida y en la muerte te recordó "mirando los colores de La Rábida", y el paisaje que colocaste al pie de tu cama.:"Así se apagaron sus ojos, los ojos del generoso amigo que ofrendó su vida a la familia, a la amistad, a la poesía y al arte; sus grandes amores". Ah! se me olvidaba también mandó un poema Gerardo Diego, que tuvo un imperdonable olvido al no incluirte en su antología.


Porque conocerte a tí, querido abuelo, es conocer y amar un poco a los grandes artistas de los cincuenta primeros años de nuestro siglo XX. Y de tu mano vamos conociendo a García Lorca, a Borges, a Pessoa y a muchos más como tu admirado D´Ors.

Tu Obra Póstuma sólo parcial, no apareció sino mucho tiempo después en 1971 con el cariñoso prólogo de Guillermo Diaz Plaja (6). Editora Nacional en 1977 publicó tu Obra Poética (7). Varias exposiciones destacando tu obra plástica, homenajes, veladas, encuentros, conferencias, y una tesis doctoral (8). Hasta el Centenario de tu nacimiento, con esa fabulosa exposición de la que tenemos un grato recuerdo (9). Por aquél entonces ya estaban junto a tí, eso al menos quiero pensar, tu mujer "musa filedísima", tu nieto Pepe, ese angel rubio que ya era aquí en la tierra. Y tu hija Lola, a la que seguro abrazaste y miraraste a sus ojos azules, gemelos de los tuyos, como espejos vivos otra vez.

Ya en los cincuenta años de tu ausencia, como ya sabes tu hijo ha editado un libro sobre tí "espejo de tu alma" como me puso en la dedicatoria.(10) Poemas tuyos han aparecido bajo "El Pajarito Sabio" recogidos por Carlos Murciano(11) . Homenajes en una tertulia gaditana; en un programa de radio, leyendo yo tus poemas. Un collar con versos tuyos como perlas derramé en un blog sevillano- Hoy Libro- que acertadamente dirije quien de pequeña oía tu poema La Divina Pastora recitado por su padre el pintor Miguél Pérez Aguilera. Y el Blog de Onda, que te quiere dar a conocer en los cinco continentes.

Pero aún nos falta El Libro. Con lo mejor de tu vida y con la más amplia recopilación de tu obra.Porque sigues siendo en buena medida, como tú mismo decías un poeta inédito. Queda mucha obra sin recopilar y algunos textos incluso sin publicar. Hoy te rezo a tí para nos llegue algún día ese regalo, y aparezcas de nuevo ante nosotros porque:


" Hay cosas tristes en la vida. Y una
es Adriano no haberte conocido.." (12).


El beso que nunca te pude dar en vida te lo doy hoy querido abuelo más cerca de tí. Cuidate. Tu octavo nieto .
Nacho.


En Madrid que te llora hoy como te lloró ayer también un día de octubre.









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NOTAS:

1.- Revista La Actualidad Española. Madrid.Año V, número 230. 31 de mayo de 1956.
2.- - Poema Póstumo de Adriano del Valle. Terminado de imprimir el 23 de octubre de 1957 en la impresa de Salvador Repeto y bajo el cuidado de Fernando Bruner Prieto.
3.- Adriano y la Primavera. Caracola.op,citada nota 5.

4.- Número 18 de la Colección Agora al cuidado de Concha Lagos. Impreso el 24 de octubre de 1957.

5.- Número especial (72-73-74) del VI aniversario de Caracola homenaje a Adriano del Valle, acabado de imprimir en Malaga el día 31 de octubre de 1.958.

6.- Plaza y Janes.Barcelona 1971. Prólogo de Guillermo Díaz-Plaja.
7.- Editora Nacional. Madrid 1977.

8.- Mercedes García Ramírez. Antología Necesaria.Colección Alfar. Sevilla.1992.

9- Adriano del Valle.Antología (1895-1958). Libro-Catálogo de la Exposición. Comunidad de Madrid.1995.

10 Adriano del Valle Mi Padre. Adriano del Valle Hernandez. Editorial Renacimiento. Sevilla.2006.

11-El Pajarito Sabio.Editorial Hiperión. Colección Ajonjolí nº 61Madrid 2007.

12.Primeros versos del poema Después de José Luis Prado Nogueira. Julio de 1958 y publicado en Caracola. Op, citada nota 5.

jueves, 9 de octubre de 2008

LOST IN BOSTON

" A place that is, above all, memorable; a city that feeds all the routine sens of touch, sight, sound, but especially, a city that is a sight for de eyes ".

Jane Holt Kay. Lost Boston. 1980.


Este libro es un intento de recuperar por medio de fotografías y testimonios, lo que fue esta maravillosa ciudad desde sus comienzos 1630 hasta 1930. Para que el Boston perdido regrese a los lectores. Algo parecido hizo Joaquín Romero Murube con "Los cielos que perdimos" rememorando una Sevilla con menos espacios abiertos, a medida que se construían grandes edificios que de alguna manera ensombrecian la ciudad.

A mi regreso me he perdido mentalmente en este libro disfrutando de sus fotografías y entendiendo entrecortadas frases del texto. Pero antes me había perdido físicamente durante cinco días en el Boston de hoy, una de las ciudades que más me ha enamorado, como me pasó con Sevilla, la primera vez que la pisé.

Andaba yo buscando alguna frase célebre que resumiera la idea de la satisfacción que nos produce encontrarnos con una situación dichosa sin haberlo planificado antes; la contraria a la que se produce normalmente con las vacaciones o con un viaje planificado con mucho tiempo de antelación. Y las musas me brindaron esta ésta:

" Lo bueno si inesperado dos veces bueno ".

¿No os ocurre en ocasiones que estáis pensando que llegue un día concreto, para disfrutar de un evento, o que comience un viaje que os ha hecho soñar y finalmente no responde a vuestras espectativas? .

Por eso cuando uno se encuentra casi de repente con la posibilidad de viajar a Boston, recibe el don de lo inesperado. Podría haber convertido esa situación en anhelada, imaginándome una y mil veces la ciudad, pensando en lo que haría, en las zonas que visitaría, incluso en alguna excursión a los maravillosos enclaves costeros del estado de Massachusets. Pero esta vez no. Quería ser sorprendido para bien o para mal.

Apresuradamente busqué algún librito que me hiciera compañía y casi milagrosamente encontre " El libro del hombre de bien" de Benjamín Franklin, que precisamente había nacido en Boston en 1720, de alguna manera estaba ya percibiendo "el espíritu norteamericano". Allí se levantaron los primeros colonos dando el primer paso de la Independencia, con los primeros disparos dando lugar a la matanza de 3 de marzo de 1.770; y el famoso "motín del té" en diciembre de 1.773 cuando sus vecinos invadieron por sorpresa tres navios británicos arrojando al mar 343 cajas de té como protesta por el impuesto

Ese estusiasmo contenido antes de pisar la ciudad quizás predispusiera mis sentidos a quedar maravillado, cuando dimos el primer paseo que nos llevo primero a la Public Library y más tarde a cenar en Stephanie´s en Newbury¨s Street, una de las calles mas chics de la ciudad, con edificios bajos estilo inglés, con escapartes elegantes, que combinan con pequeñas terrazas, que dan a la zona un aire entre animado y elegante.

Cuando uno llega a Boston, enseguida tiene la tentación de montarse en los trolleys que permiten subirse y bajarse decenas de veces en cada lugar estrategico o puntos de interés de la ciudad; y a unos pintorescos anfibios que recuerdan a los de la II Guerra Mundial. También, como no, está el tren de San Fernando, que "unas veces va a pie y otras andando". Incluso con esta modalidad se puede también recorrer un circuito histórico, siguiendo una curiosa linea roja, que accede a los sitios históricos de la ciudad. Es el Freedom Trail.

Yo dejándome llevar por lo "inesperado" me propuse comenzar a caminar sin rumbo fijo, sin importarme que realmente me perdiera y estuviera "lost in Boston". Creo que tampoco es mala filosofía esa para visitar una ciudad, dejar que te arrope, que te envuelva, sin intentar dominar la situación. Dejarse llevar por su aire, por sus sonidos, por su gente, saber que cuando el estómago te avise te tienes que parar a comer hasta regresar al hotel. Pero nada más.

Boston además es una ciudad relativamente pequeña que hace que ese "perderse por sus calles" lo sea agradablemente, sin ninguna complicación. Sin pretender "verlo todo" pude acceder a casi todas las zonas "más interesantes de la ciudad".

La primera sensación es la convivencia de distintos estilos arquitectonicos pero de una manera armoniosa. Iglesias neorománicas rodeadas de pequeños jardines se anteponen a los grandes edificios de oficinas, que comenzaron a levantarse en la ciudad a comienzos del siglo XX. Los grandes barrios residenciales de Back Bay, Beacon Hill, South y North End se mantienen con el mismo estilo con el que nacieron.

La pequeña península se comunica con las zonas alejadas del Sea Distric que no llegué a visitar y con Charlestown, pequeña excursión en un pequeño trasbordador desde el embarcadero al pie del "New England Aquarium" pegado a la zona de Atlantic Avenue. El viaje resulta emocionante por la panoramica del "skyline" y la llegada al emblemático Uss.Constitution uno de los legendarios "old ironsides", que fue salvado de la chatarra gracias a la movilización de los vecinos que abrieron una suscripción popular para el proyecto. Desde este distrito resulta una pequeña aventura atravesar Charlestown Brigde, que "tiembla como si estuviese vivo" con el peso de los vehículos que cruzan de uno a otro lado.
Ya en el North End se puede disfrutar de "Little Italy" con locales típicamente italianos que testimonian la importancia de este pueblo en aquélla ciudad. Con su "Old North Churh"; la casa y la plaza de Paul Revere uno de los personajes más famosos de la Historia de la Ciudad debido a sus arriesgadas cabalgatas haciendo de correo en la Guerra de la Independencia.

Sorprende el importante centro de negocios, compuesto por impresionantes edificios de principios de siglo que se ven superados en altura por otros recientes y que nos recordaron enseguida a Nueva York, pero menos intimidatorios. Muy cerca de allí el Faneuil Hall Market Place con coquetas tiendas de souvenirs frente al Quincy Market con decenas de locales de fast food. Nada recomendable para estómagos delicados.Desde el "Old State House" fue leída la Declaración de Independencia de los Estados Unidos en 1776. Un pequeño pero coqueto edificio que se nos antoja como una casa de muñecas frente a las mastodónticas torres de cristal. Hacia el este a pocos minutos la esquina de King´s Chapel y la ParK Street Church junto al pequeño cementerio "Old Granary Burial Ground" donde permanecen enterrados algunos de los mártires de la guerra frente a los ingleses. Otro de los sentimientos que se respiran en Boston es el respeto por los antepasados, por los grandes mecenas y genios de la ciudad pero también por la enorme cantidad de gente que dio su vida para formar un país independiente. Estos pequeños "cementerios jardines" quedan incorporados a modo de pequeños parques en el mismo centro de la ciudad.

Respeto y seriedad fue lo que me transmitió la "State House" sede de los representantes del Estado de Massachusset. Al entrar en lo que podríamos llamar el "hemiciclo" tuve la sensación no se por qué de que allí la clase politica es más responsable de sus actos y sobre todo más independiente.

Estos últimos sitios de los que os he hablado están ya en la zona de Boston Common que se puede decir que es la semilla de la ciudad, desde donde creció hacia 1630. Antiguo erial pasto del ganado de los primeros colonos hoy es un parque tranquilo fronterizo con la emblemática Beacon Street donde se ubica en mítico Cheer´s lugar sagrado para los amantes de aquella serie y una de las calles más elegantes de la ciudad con mansiones adosadas unas a otras.
Desde esa misma calle más hacia el este y bajando los cruzamos con la impresionante Commonweath Avenue, con las calles Newbury, Boliston y Sant James al pie de la impresionante John Hancock Tower, el edificio más alto de Boston desde su construcción sustituyendo a la mítica Prudential Tower, un sitio excepcional para tomar una panorámica de la ciudad desde el Skywalk Observatory en el piso 52 "The first place to see Boston" aunque yo para ir contra corriente fue el último lugar que visité antes de recoger las maletas.
Boston es vecina de Cambridge donde esta ubicada Harvard University, que no pude visitar. Tampoco otros muchos lugares y rincones de interes como el Museum of Fine Arts que es el santuario de los impresionistas americanos como Sargent. Me hubiera gustado emocionarme en un partido de los Red Sox o de los Celtics y desearía hacerlo dentro de algunos años con mi hijo, si Dios me da salud y fortuna para ello. Hay otros muchos rincones y sensaciones que quedaron en el tintero, perdidos hasta que alguien las quiera rememorar. o

De momento me conformo con cerrar de vez en cuando los ojos y perderme esta vez con la mente en los rincones de aquella maravillosa ciudad.
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